Aunque pueda parecer una novedad, lo cierto es que la Unique Selling Proposition es un concepto que surgió en la década de los 40 y que sigue siendo de gran utilidad. La Wikipedia lo define de la siguiente manera: “es el beneficio único revelado por una empresa, servicio, producto o marca que le permite destacar de la competencia. La propuesta única de valor debe ser una funcionalidad que resalte los beneficios que sean significativos para los clientes”. Para que realmente sea una propuesta única de valor se deben cumplir estos tres requisitos:

  • Cada anuncio debe hacer una propuesta al cliente, centrándose en el beneficio no en la funcionalidad.
  • Debe ser algo que nuestros competidores no ofrezcan o no puedan ofrecer.
  • La propuesta debe ser irresistible para que los consumidores la deseen, pero obviamente debes ser capaz de cumplirla.

En resumen, el USP es la razón por la que los consumidores deciden compra nuestro producto antes que el de nuestros competidores. La idea es saber comunicar las ventajas de nuestro producto de una manera lo suficientemente potente como para que movilizar a la audiencia hacia la compra. Una vez que hemos encontrado nuestra propuesta de venta única, debemos transformarla en el mensaje que incluya los tres requisitos que acabamos de explicar.

Así pues, el USP es una estrategia diferenciadora que nos permite competir de forma singular y única en el mercado porque tenemos algo que los demás no. Es este valor superior lo que dará a nuestra empresa una ventaja competitiva y una superioridad definitiva. Y es que el producto que la mayor parte de los clientes perciben como el mejor es el que gana.

Obviamente, no siempre resulta sencillo encontrar una propuesta de valor única, pero lo cierto es que una vez que la tengamos, tendremos a nuestra disposición una de las herramientas más potentes de marketing.

¿Por qué necesitas una propuesta de valor única?

El USP es una de las estrategias más fuertes que pueden hacer despegar tu negocio y conseguir marcar la diferencia con respecto a tus competidores, ganando una importante ventaja frente a tus competidores directos. Además, resulta muy útil para tener claro qué es lo que estamos vendiendo y cuál es la visión que nuestros potenciales clientes tienen de nuestra marca.

¿Cómo crear una propuesta de venta única?

  1. Explicar a tus potenciales clientes en qué consiste tu producto: es importante que tengas muy claro quién es tu público objetivo. Cuánto más concreto sea, mejor.
  2. Qué problema soluciona tu producto: ponte en el lugar de los consumidores para intentar cubrir esa necesidad específica que tienen.
  3. Cuáles son las ventajas de tu producto: es fundamental potenciar las ventajas que ofrece nuestro producto frente al de la competencia.
  4. Conecta con tu público: es clave que muestres tu seriedad y compromiso con tus clientes. Sin duda, una de los secretos del éxito.
  5. Sintetiza: crea un esquema muy claro con las ideas e información que has extraído de los pasos anteriores en el que se refleje tu propuesta de venta única. Cuanto más sencilla, mejor podrás trabajar con ella.