Muchos de los avances que se producen en el mundo digital tienen que ver con la capacidad para generar confianza. Y es que, aunque Internet nos brinda múltiples ventajas en el terreno de la comunicación y a la hora de reducir las distancias, también presenta sus inconvenientes. De hecho, hasta no hace mucho, los consumidores han sido bastante reticentes al comercio electrónico, lo que está muy relacionado con el valor de la confianza.

Muchos años han tenido que pasar desde que el comercio electrónico hiciera su aparición en escena para que los consumidores se lanzaran a hacer sus compras en la red por la desconfianza que generaba tanto el temor de proporcionar sus datos personales como sus datos bancarios.

Afortunadamente, son muchos los avances que se han realizado en los últimos años para generar confianza y fiabilidad de cara al usuario, sobre todo en materia de protección de datos, adopción de certificados de seguridad  en los dominios, implementación de métodos de pago más seguros, transparencia en los procedimientos y simplificación de los pasos del proceso de compra. Y es que sin confianzas no hay ventas.

Pero el hecho de generar confianza en el mundo digital no solamente es importante en el sector del comercio electrónico, sino en todo Internet. Por ejemplo, en el terreno de las noticias, recientemente, Google ha anunciado que está trabajando en un nuevo proyecto enfocado a identificar y etiquetar aquellos contenidos que ofrecen una credibilidad acreditada, Trust Project.

La cuestión es que demostrar nuestra valía como profesional cuando estamos iniciando un nuevo negocio no siempre resulta sencillo. Hay que tener en cuenta que hay muchos otros profesionales ofertando productos y servicios similares a los nuestros, por lo que la confianza se convierte en un potente elemento para marcar la diferencia. Solamente aquellos que logran transmitir al cliente que son expertos y que pueden ayudarle, terminarán cerrando la venta. En este sentido, hay dos formas que pueden ayudarnos a conseguirlo.

Redes sociales

Cada día es más habitual que usemos las redes sociales para investigar a la hora de tomar una decisión de compra. Los propios usuarios que ya hayan adquirido tu producto pueden dar su opinión y servir como recomendación para otros usuarios. Gracias a ello, podemos conseguir un gran aumento de nuestras ventas.

Eso sí, hay que tener en cuenta que es posible que también tengamos que enfrentarnos a comentarios negativos que puedan comprometer la credibilidad de la empresa y, en consecuencia, perder la confianza de tus potenciales clientes. Por eso, es fundamental aprender a gestionar este tipo de crisis.

Reputación online

Otro aspecto muy vinculado a la confianza es la reputación online, es decir, el rastro que dejamos como empresa en la red con cada acción donde se menciona la marca o que hacemos. También es muy importante monitorizar todo ello para mejorar nuestra reputación y ganarnos la confianza de los clientes.